Vengo de una familia de mujeres que leían el tarot. Crecí viéndolo como algo natural, casi cotidiano. Hoy, además de psicóloga, soy tarotista profesional — y sigo creyendo que mi mejor lectura es la que te deja con más herramientas propias, no con más dependencia de mí.
"Provengo de mujeres que se dedicaban a esto. Desde pequeña tuve esa inclinación, esa curiosidad — así que terminar dedicándome al tarot fue casi lógico, casi inevitable."
El tarot siempre ha estado en mi vida. No lo descubrí de adulta ni lo encontré por casualidad: lo heredé. Leo las cartas desde niña, observando primero, practicando después, hasta que con el tiempo se convirtió en algo mucho más serio que un interés familiar — en una vocación que decidí ejercer de forma profesional desde hace 8 años.
Soy licenciada en psicología, con experiencia tanto en centros de rehabilitación como en consulta privada. Esa formación me dio herramientas para sostener conversaciones difíciles, para escuchar sin juzgar y para acompañar procesos reales de cambio. El tarot y la astrología — que sigo estudiando de manera constante — me dieron un lenguaje simbólico que complementa esa escucha.
Veo el tarot como una herramienta espiritual, de autoconocimiento y de crecimiento personal. No como un oráculo que decide por ti, sino como un espejo que te ayuda a ver con más claridad lo que ya estás sintiendo o decidiendo en el fondo.
Mis sesiones suelen ser relajadas. Me importa que te sientas cómoda y en confianza desde el primer momento.
Empezamos con respiraciones guiadas con cuenco y un pequeño ritual para liberar tensión antes de abrir las cartas.
Abordamos tu pregunta principal y exploramos, según los arquetipos de cada carta, en qué energía estás, qué hay en tu entorno y qué posibilidades se abren.
Salimos de la sesión con mayor claridad mental y autoconocimiento — nunca con una orden de qué hacer, sino con más confianza para decidir tú misma.
Sigo estudiando tanto el tarot como la astrología de forma constante. Cada consulta puede integrar ambas disciplinas, según lo que tu pregunta realmente necesite.
Lectura simbólica de las cartas para iluminar patrones, decisiones y posibilidades en el presente y el camino que se abre hacia adelante.
El contexto de los tiempos: ciclos planetarios que ayudan a entender por qué un momento se siente como se siente.
Una lectura seria también se reconoce por sus límites. Estos son los míos.
— Te ayudo a ver con claridad tu situación actual, tu entorno y tus posibilidades.
— Trabajo dudas de amor, situaciones profesionales, económicas, espirituales y decisiones importantes.
— Te oriento sobre tu bienestar general, en un sentido amplio.
— No te digo qué decisión tomar: el tarot orienta, tú decides.
— No doy fechas exactas ni hago predicciones de muerte, propia o ajena.
— No abordo cuestiones médicas ni hago predicciones categóricas salvo que la información sea muy evidente.
El tarot llegó antes que la profesión. Después llegó todo lo demás.
Crezco en una familia de mujeres que leían el tarot. Para mí, las cartas siempre fueron parte de lo cotidiano, no algo extraordinario.
Estudio psicología y trabajo tanto en centros de rehabilitación como en consulta privada, aprendiendo a sostener procesos reales de cambio.
Decido ejercer el tarot de manera profesional, integrando también astrología, disciplina que sigo estudiando hasta hoy.
Acompaño a personas de distintos países por videollamada, y realizo ceremonias presenciales en Chihuahua para quienes desean honrar un momento de vida.
Escríbeme y cuéntame qué te trae hasta aquí. Te leo y te respondo personalmente.
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